VI Asamblea de Mujeres de La Vía Campesina: “Aportamos fuerza vital a este movimiento”

08/12/2023 |

Por Capire

La Asamblea de Mujeres tuvo lugar durante la VIII Conferencia Internacional de La Vía Campesina y es un espacio para avanzar el feminismo en la organización

Photo: Rafael Stedile

La VI Asamblea de Mujeres fue uno de los primeros espacios de la VIII Conferencia Internacional de La Vía Campesina (LVC). Fue un momento de reencuentro: la primera asamblea y la primera conferencia después de la pandemia. La Asamblea se llevó a cabo el 2 de diciembre, un día después de la Asamblea de Jóvenes, que inauguró la Conferencia, y el mismo día que se realizaron por primera vez dos espacios: el espacio de hombres contra el patriarcado y la Asamblea de Diversidades Sexuales, que son también los frutos de la construcción del feminismo dentro de La Vía Campesina.

En la mística que abrió la asamblea, las mujeres ingresaron al salón con las banderas de sus movimientos, demostrando la fuerza de la relación entre las luchas locales y globales, así como las alianzas entre organizaciones. Durante la tarde, otra mística rindió homenaje a Nalu Faria, compañera de la Marcha Mundial de las Mujeres fallecida en octubre de 2023, por sus valiosos aportes al feminismo y la autoorganización de las mujeres de La Vía Campesina.

30 años de La Vía Campesina

Las mujeres estuvieron involucradas en la formación y construcción de La Vía Campesina en territorios y espacios internacionales, pero fue necesaria una lucha colectiva para ganar espacio y visibilidad, así como para plantear el feminismo como una lucha inseparable de la lucha campesina y de los pueblos del mundo. Esta historia fue discutida en la primera mesa de la Asamblea, titulada “30 años de LVC. Cuál ha sido la contribución de

las mujeres en el proceso y en que podemos seguir avanzando?”, con la participación de Nettie Wiebe (Unión Nacional de Agricultores, Canadá), Anuka de Silva  (MONLAR – Movimiento por la Reforma de la Tierra y la Agricultura) y Pancha Rodríguez  (Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, Chile).

“Cuidamos la tierra y el suelo. Estamos trayendo a más mujeres que sufren en las áreas rurales. Cada región sufre de manera específica y profunda a causa del capitalismo”.

Anuka de Silva

Nettie retomó el avance histórico de la participación de las mujeres en La Vía Campesina desde el momento de su fundación. Recordó que, en 1993, la declaración de lanzamiento de la organización no mencionaba a las mujeres; y que, en la conferencia celebrada en México en 1996, las mujeres representaron apenas el 20-25% de las personas que integraron las delegaciones. En ese momento, se formó el Comité Internacional, compuesto inicialmente por sólo siete hombres. La conformación estrictamente masculina no fue bien recibida, porque no representaba a La Vía Campesina en los territorios, donde la mujer siempre ha sido muy importante. La lista volvió a la discusión, y así se sumó Nettie, siendo la única mujer. “Mi papel no era sólo ser coordinadora regional, sino hacer que las mujeres fueran escuchadas y tuvieran un lugar en La Vía Campesina como iguales en la lucha. No fue el trabajo de una sola persona, fue el trabajo de todas nosotras», afirmó.

La primera asamblea de mujeres tuvo lugar en el año 2000, en la conferencia de Bangalore, India. En ese momento, se produjeron importantes definiciones, iniciando cambios estructurales como la paridad en la coordinación. “Esto nos hizo entender mejor la solidaridad, siendo inclusivos”, evalúa Nettie, y continúa: “es un regalo para La Vía Campesina que estemos todas aquí”.

 “No tenemos que disculparnos por nada, ni pedir permiso, ni pensar que somos secundarias. Somos centrales en ese movimiento. Aportamos fuerza vital a ese movimiento, así como buenos análisis y trabajo político en nuestras comunidades y a nivel mundial”.

Nettie Wiebe

El debate sobre la paridad en la organización es parte del debate sobre la división sexual del trabajo, que las mujeres de La Vía Campesina han realizado en sus espacios de acción y reflexión. «En la mayoría de los hogares rurales, es el trabajo de las mujeres el que realmente las sustenta, lo cual también es injusto, ya que debería ser igualitario: que todos tengamos la misma responsabilidad en la casa, que los hombres nos reconozcan, pero también trabajen con nosotras, cuidando a los niños y la cosecha, para construir verdaderamente un mundo solidario», afirma Pancha.

El trabajo de las mujeres en defensa de la tierra y de la diversidad

Photo: Biby Rojas / LVC

Las mujeres son responsables de diversos enfrentamientos, alternativas, procesos de defensa de la biodiversidad, de la memoria y de la soberanía alimentaria. “La soberanía alimentaria nos devolvió identidad, porque proviene de un reconocimiento de la historia de las mujeres, que descubrieron y cuidaron las semillas”, continúa Pancha, quien destaca el reconocimiento del trabajo de las mujeres como un paso fundamental hacia el feminismo campesino y popular.

En la siguiente mesa, sobre la presencia y la lucha de las mujeres de LVC en el contexto internacional, participaron Nury Martínez (Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Colombia),  Margaret Masudio (Foro de Pequeños Agricultores de África Oriental y Meridional, Uganda), Daya Laxmi (Federación de Campesinos de Todo Nepal), Torkia Chaibi (Un Millón de Mujeres Rurales y Sin Tierra, Túnez) y Maria Nayna (NordBruk, Suiza). Ellas hablaron de resistencias regionales al avance del capital sobre la naturaleza y las comunidades del campo. La usurpación de tierras, los acuerdos de libre comercio, el dominio de las empresas transnacionales, la crisis climática, las migraciones forzadas, la minería, el hambre, las guerras, la contaminación y privatización del agua y la violencia contra las mujeres fueron algunos de los desafíos planteados por las participantes. Las respuestas a esta crisis global pasan necesariamente por la organización de las mujeres, por la construcción de la soberanía alimentaria y por una reorganización de la economía que ponga la vida en el centro.

Luego, otras compañeras discutieron las estrategias utilizadas por las mujeres de La Vía Campesina para construir el feminismo y superar la violencia. Yolanda Áreas (Asociación de Trabajadores del Campo, Nicaragua), Jeongyeol Kim  (Asociación de Mujeres Campesinas de Corea, Corea del Sur), Hortense Dolores (Confederación Nacional de Productores Agrícolas del Congo), Isabel Villalba (Sindicato Labrego Galego (Galicia). y YildizTemürtürkan (Marcha Mundial de las Mujeres – Turquía). Yildiz habló sobre la importancia de las alianzas políticas para fortalecer las luchas comunes y el aprendizaje mutuo entre MMM y LVC.

Hoy el conflicto más importante es entre el capital y la vida. Defendemos la vida, sustentamos el mundo, alimentamos al mundo. La soberanía alimentaria es un esfuerzo feminista porque nosotras, las mujeres, producimos alimentos, no solo como agricultoras sino como personas que preparan la comida y guardan las semillas. Esto está en el corazón de nuestra alternativa, que es la economía feminista. La economía feminista pone la vida en el centro, no las ganancias.

Yildiz Temürtürkan

La construcción del feminismo campesino y popular partió principalmente de la iniciativa de mujeres de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones Rurales (CLOC-Vía Campesina), como un desafío que se internacionaliza. Las mujeres de La Vía Campesina de otros continentes incorporaron y profundizaron esta construcción, desarrollando un feminismo diverso, con expresiones diferentes en cada territorio, contexto y lucha. 

Las activistas regionales de La Vía Campesina hablaron de ejes estratégicos de organización, como las formaciones, basadas en la educación popular y en la formulación de la historia de las mujeres campesinas. «Tuvimos que organizarnos como grupo para tener una tierra para alimentar a nuestros hijos. A partir de las formaciones empezamos a reivindicar el derecho a la tierra, porque cultivamos, cosechamos, alimentamos a nuestros hijos y al pueblo”, dice Hortese Dolores sobre la realidad en el continente africano, el último a tener la organización de La Vía Campesina.

“No es posible entender el significado del feminismo campesino y popular sin comprender la historia de las mujeres del campo, de las aguas y de los bosques. La importancia de seguir una propuesta pedagógica para construir el feminismo campesino y popular es porque buscamos construir unidad en la diversidad”.

Yolanda Áreas

Derecho a la tierra y a una vida libre de violencia

Las campañas internacionales son una forma de lucha notable en la historia de La Vía Campesina y han tenido a las mujeres como protagonistas. Son campañas por la protección de las semillas nativas, por los derechos campesinos, contra la OMC y contra la violencia patriarcal en el campo. Esta última es una agenda permanente, que se expresó con fuerza durante la asamblea. El feminismo es necesario para sacar a las mujeres del silencio, como recordó Hortense en su discurso.

“En nuestra tradición, la mujer no tiene derecho a hablar delante de los hombres cuando estos hablan. Las mujeres se quedan en la cocina para alimentar a los hombres. Esta tradición nos bloqueó, junto con la religión. Pero las mujeres comenzaron a despertar, a reivindicar los derechos para estar hombro a hombro de los hombres. Las mujeres africanas romperán el silencio. Hoy en día, si las mujeres no están en la tierra, no hay nadie que las cultive”.

Hortense Dolores

“El feminismo campesino y popular nació de manos muy amigas de la siembra, de los porotos y de los fogones de leña”, concluyó Isabel Villalba. Al final, a partir de la pregunta “¿cómo seguir construyendo espacios de mujeres en los territorios, regiones y en toda La Vía Campesina?”, las participantes de la Asamblea realizaron una sesión plenaria con breves intervenciones, trayendo experiencias locales y regionales, inquietudes organizativas y propuestas para el colectivo. También compartieron los avances que observaron en la propia composición de la VIII Conferencia, con la presencia masiva de mujeres y la conformación de varias delegaciones con mayoría de mujeres.

La asamblea finalizó con la lectura de la declaración final, que señala los objetivos de las mujeres de La Vía Campesina para el futuro, teniendo como faro el compromiso colectivo de este espacio autoorganizado internacional, así como la consigna “Con convicción, abrimos camino al feminismo campesino y popular, construimos soberanía alimentaria y luchamos contra la crisis y la violencia”.

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Traducción: Aline Lopes Murillo

Redação por Natália Lobo e Helena Zelic

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