Carlota: su lucha libertaria contra la esclavitud

15/07/2021 |

Por Marilys Zayas Shuman

Conoce una historia de fuerza aglutinadora y valentía que forma parte del patrimonio cubano de rebeldía contra la opresión

“Suenan los tambores de Eduardo, de la etnia fula, no hace falta hablar, sabemos pá que es, lo venimos preparando desde hace meses, es el sueño de mucha de mi gente desde hace años, nacimos para vivir como gente libre y aquí estamos, como animales, con bozales, grilletes, bajo la amenaza del cepo, feroces perros y los latigazos del mayoral, esto no es vida.”

Tal vez fueron estos los pensamientos de Carlota, la esclava lucumí1, aquel domingo cinco de noviembre del año 1843. Poco se conoce de la vida de esta mujer. Fue traída a Cuba desde África. Para muchas personas su nombre está ligado a la operación cubana en Angola2 y a la lejana historia de una esclava negra. Lo que a lo mejor desconocen es que Carlota fue una de las líderes principales de la formidable revuelta de esclavos en el ingenio Triunvirato en el actual municipio de Limonar, provincia de Matanzas.

Había sido testigo de las comunicaciones que a través de los tambores se hacían entre personas esclavizadas de diferentes ingenios de la zona para hacer campaña y poner fin a la brutalidad de aquel sistema.

Según relata la periodista Marta Rojas en el texto “Carlota, la rebelde”, para los blancos esclavistas lo escuchado aquella noche podía pasar solo como un toque de tambor desde un barracón llamando a sus ancestros. Pero lo cierto fue que a las ocho de la noche del domingo 5 de noviembre, Carlota, Narciso y Felipe, más el gangá3 Manuel, ya tenían bien templados sus machetes de trabajo. A esa hora el objetivo era el administrador del ingenio, sus mayorales y lacayos.

Fueron ellos quienes primero sintieron el filo de los aceros, les arrebataron las pistolas y escopetas, así como las armas. Carlota y sus capitanes, de acuerdo con el plan ya acordado en secreto se dirigieron de Triunvirato a Acana para liberar a una esclava rebelde llamada Fermina, veterana lider, encerrada con grillos en los tobillos por sus amos.

Carlota lideraba el rescate. Se la describe como mujer de dotes militares y audacia extraordinaria, iba descalza, con su vestido raído y con solo un arma de filo. “Muerte, fuego, libertad” eran las palabras que – según el historiador Antonio Pirala –, gritaban quienes se sublevaron mientras se desplazaban de un ingenio a otro. “Salvajismo” y “marcha devastadora” fueron frases comunes entre quienes durante el siglo XIX se encargaron de escribir sobre los sucesos, porque el sentido colonizador opacaba la comprensión de la causa de los sometidos a paupérrimas condiciones de vida.

Según nos cuenta Rojas, la rebelión que encabezara Carlota tuvo repercusión internacional. Desde los Estados Unidos llegó a La Habana una corbeta de la marina de guerra de ese país con un documento que brindaba al Capitán General O’Donnell la ayuda que necesitara de su Gobierno para aplastar la rebelión de los «afrocubanos».

Luego de la hazaña y los éxitos de Triunvirato y Acana otros negros se unieron para continuar los asaltos en ingenios de la zona. Pero las tropas del Gobernador de la Isla seguían a la líder rebelde.

Según el historiador Pedro Antonio García la avanzada de Carlota fue sitiada, copados en la finca San Rafael, fueron masacrados en una lucha desigual contra un ejército profesional. Hubo entre los sublevados 56 muertos, 17 heridos y unos 60 prisioneros. Desconocemos si las fuerzas colonialistas sufrieron alguna baja. La mayor parte de las personas esclavizadas prófugas fueron capturadas en los siguientes días, aunque, según ciertas fuentes, algunos lograron llegar a la Ciénaga de Zapata y erigieron allí un palenque.

La tradición insiste en afirmar que hubo también varias ejecuciones extrajudiciales, como la de Carlota, en la que la ataron a caballos briosos que tiraban en sentido contrario sus miembros, hasta desarticularle las extremidades y descuartizar su cuerpo.

Aprieta el alma y corta la respiración rememorar estos hechos con los que la historiografía aún sigue en deuda. Pero lo cierto es, a decir de Marta Rojas, que la lucha libertaria de Carlota, por su fuerza aglutinadora, vigor y valentía forma parte del patrimonio cubano de rebeldía contra la opresión.

Carlota es símbolo de rebeldía, de independencia, su heroicidad y estoicismo inspiraron también a otras cubanas en la manigua4, en la Sierra Maestra5, en la construcción de una sociedad más justa. Tal vez por eso escoger su nombre para misión militar cubana en solidaridad con Angola fue como si su espíritu indomable y el de sus compañeros de lucha se unieran para servir a esa nación de la que muchos fueron arrancados.

Fuentes consultadas:

Libros: Conspiraciones y revueltas. La actividad política de los negros en Cuba (1790-1845), de Gloria García; La forja de una nación, de Rolando Rodríguez; Componentes étnicos de la nación cubana, de Jesús Guanche; La rebelión de Aponte de 1812 en Cuba y la lucha contra la esclavitud atlántica, de Matt D. Childs; y La gesta heroica del Triunvirato, de José Luciano Franco.

Textos periodísticos: “Fermina Lucumí, heroína y mártir de las rebeliones de esclavos en Matanzas”, de Josefina Toledo, y “Carlota, la esclava rebelde”, de Marta Rojas.


[1] Lucumí es uno de los nombres creados por los colonizadores españoles y portugueses para las personas esclavizadas del pueblo yoruba. El término «lucumí» se utilizaba como «sello de aprobación» para designar, en los mercados esclavistas, a las personas esclavizadas con gran capacidad física y de rendimiento.

[2] La Operación Carlota fue una acción de apoyo militar que comenzó en 1975 para enviar tropas de combate en apoyo del Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) en el marco de la lucha por la independencia de ese país africano.

[3]  Gangá es una de las etnias afrocubanas, originaria de África Occidental.

[4] La manigua es una espesa región de selva en Cuba, donde las cubanas y  cubanos organizaron su gobierno durante la Insurrección de 1868 y  libraron batallas de resistencia independentista en el siglo XIX contra  las fuerzas coloniales españolas.

[5] Sierra Maestra es una región montañosa de la isla de Cuba donde se instaló la guerrilla revolucionaria, liderada por Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, y desde donde se derrocó al dictador Fulgencio Batista en 1959.


Marilys Zayas es integrante de la Federación de Mujeres Cubanas y de la Marcha Mundial de las Mujeres.

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