La economía feminista es un pensamiento, práctica y apuesta política. Señala caminos para cambiar la organización social y la vida de las mujeres, cuyo trabajo de cuidados sostiene la vida. La economía feminista cuestiona las divisiones y jerarquías entre naturaleza y cultura, público y privado, trabajo productivo y reproductivo. Dependemos unos de otros y de la naturaleza. Por ello hay que construir y practicar una economía que ponga la vida en el centro.
La Coordinación de la Marcha Mundial de las Mujeres en Marruecos sigue acompañando las luchas de las mujeres contra las políticas de empobrecimiento y humillación que las afectan.