Alrededor de 120 mujeres provenientes de movimientos sociales, colectivos y partidos de izquierda de 22 países de América Latina y Europa participaron en el primer encuentro de las Brigadas Internacionales de Mujeres Cilia Flores por la Paz, realizado en Venezuela entre el 6 y el 8 de marzo de 2026. La Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) estuvo presente con compañeras de Argentina, Brasil, Cuba y El Salvador, además de Venezuela.
Los principales objetivos del encuentro fueron exigir la libertad de la primera combatiente, Cilia Flores, y del presidente Nicolás Maduro; denunciar el impacto brutal de las sanciones y el bloqueo en la vida de las mujeres venezolanas; y construir una red global de solidaridad feminista por la paz y la soberanía. Este momento fue también un acto de solidaridad, cooperación y reafirmación de los valores de justicia social, paz y unidad de los pueblos que sostienen el proyecto de la revolución bolivariana.
La apertura del encuentro, en la noche del día 6, contó con intervenciones de la ministra de la Mujer, Yelitze Santaella; de la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez; de parlamentarias y de integrantes de distintas instancias del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), así como de otros espacios políticos venezolanos. Se compartió información sobre la trayectoria política de la abogada Cilia Flores, su liderazgo estratégico en la asesoría jurídica de Hugo Chávez tras el alzamiento militar de 1992, su elección como diputada nacional y su papel como la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional y ejercer como Procuradora General. Chávez la llamaba “la abogada de la revolución”.
Otro aspecto destacado fueron los impactos de 13 años de bloqueos y sanciones económicas del imperialismo estadounidense contra Venezuela, que han provocado la muerte de miles de niños, adultos y personas mayores por la falta de acceso a vacunas básicas, medicamentos como la insulina y alimentos. En el centro de todo está la disputa por el territorio venezolano, que no solo contiene petróleo, sino también minerales raros y fuentes de energía fundamentales para la instalación de centros de datos por parte de corporaciones tecnológicas. A pesar de todo esto, Venezuela resiste y profundiza su soberanía e independencia. En el área de ciencia y tecnología, las mujeres representan el 52% de participación y actualmente lideran 1.117 proyectos e investigaciones científicas.
Se reafirmó la importancia de la unidad y la resistencia del pueblo venezolano frente a las adversidades, así como del diálogo para proteger la vida y la Revolución Bolivariana. En este sentido, las consultas populares y los encuentros de mujeres basados en la solidaridad, la cooperación y el diálogo son fundamentales. Las consultas populares constituyen un modelo de democracia directa y participativa desarrollado en 5.336 circuitos comunitarios, donde cada tres meses las comunidades debaten y priorizan proyectos para atender sus principales necesidades. El domingo 8 de marzo se realizó la primera consulta popular nacional desde los ataques del 3 de enero de 2026.
Testimonios sobre los ataques
El sábado 7 de marzo, segundo día del encuentro, la programación incluyó una visita al bloque de La Soublette, en el sector Rómulo Gallegos, parroquia Catia La Mar, estado La Guaira, y a la comunidad de Fuerte Tiuna, en la comuna Heroínas de la Patria.
El primer lugar, La Soublette, fue uno de los sitios alcanzados por misiles estadounidenses que destruyeron decenas de viviendas, causando la muerte de dos mujeres y dejando 14 personas heridas. Escuchamos relatos de mujeres lideresas locales, que representan cerca del 80% del consejo comunal: “Ese día fue muy doloroso, despertamos con el ruido de los aviones, algo horroroso. La gente salió y ayudó a otras personas a salir. Una señora, Rosa Helena, murió por el impacto del misil que cayó donde estaba durmiendo. Otras sufrieron fracturas. Pero aquí seguimos de pie en la lucha y tenemos que ser fuertes. Somos libres y soberanas siempre. Venezuela es un país abierto al mundo, pero que vengan a trabajar, a luchar y a convivir con nosotras en paz, no a atropellarnos ni a aprovecharse de nuestras riquezas”, destacó Delfina García, lideresa comunitaria, quien convocó a todas las mujeres a participar en la consulta popular.
Elpidia Moreno, de la MMM de Cuba, denunció las sanciones contra su país y afirmó que las mujeres siguen resistiendo y creando, llevando el ejemplo de Fidel: “cuando hablamos de dignidad cubana, tenemos que referirnos a los cubanos que cayeron el 3 de enero en suelo venezolano. Ofrecieron sus vidas para que Venezuela, Cuba y América sigan viviendo. Estamos seguras de que no estamos solas, contamos con la solidaridad internacional”.
La comuna Heroínas de la Patria, en Fuerte Tiuna, fue el lugar donde helicópteros estadounidenses aterrizaron para secuestrar a Maduro y a Cilia Flores. El urbanismo alberga a 1.000 familias y 3.557 habitantes, de los cuales 254 son personas mayores. Hay 82 niños y niñas neurodivergentes o con discapacidad. En el momento del encuentro, había cinco mujeres embarazadas y 15 bebés en periodo de lactancia. El conjunto cuenta con 36 torres de apartamentos que originalmente estaban destinadas a personal militar, pero que, por decisión de Hugo Chávez, pasaron a ser también viviendas para población civil. Las residentes compartieron cómo fue despertar con los sonidos y las luces de helicópteros y misiles.
“El 3 de enero yo no estaba aquí, pero estaba. Mi hijo logró enviarme un video y me dijo ‘te amo’. Es gemelo y dijo: ‘nací acompañado y voy a morir solo’”, cuenta Melitza Peña, coordinadora de la sala de autogobierno comunal. A través del celular, orientó a una vecina para que tomara la llave de la clínica de salud y así todas las personas pudieran refugiarse en ese espacio, considerado más seguro. El 4 de enero, a las 7 de la mañana, ya estaba nuevamente en el territorio, recorriendo casa por casa. El ataque dejó a la población traumatizada. Existe una preocupación constante por seguir adelante sin revivir el episodio doloroso. “Estamos aquí y seguimos trabajando como una patria libre que tiene nombre de mujer”, afirma Melitza.
Tamara Saavedra relató que estaba con su familia en el apartamento y que, tras un primer momento en el que pensaron que se trataba de un terremoto o del fin del mundo, su marido dijo: “no está temblando, no está llegando Cristo. Estamos siendo invadidos, hay un bombardeo”. Mientras intentaban calmar a los perros y a los niños, llegó un segundo ataque. “Abrazamos a nuestros hijos y nos despedimos. Les dijimos que lo más importante era que supieran que los amamos desde el día en que nacieron hasta ese momento, que pensamos que sería el último. Pude ver el terror en mis hijos, pude ver el terror en mis vecinos”. Y concluyó: “quienes sobrevivimos aquí en esta comunidad después del 3 de enero, realmente volvimos a nacer. Aprovechen este tiempo para fortalecer la hermandad y la unidad”.
El gobierno venezolano envió psicólogos para ayudar a la comunidad a enfrentar el trauma y el pánico. “Ante cualquier ruido, la gente corre a las ventanas. La luz, para mí, es fatal. A la comunidad internacional y a los venezolanos fuera del país les pido un llamado a la paz. Venezuela es un país acostumbrado a vivir en paz. Donde sea que estemos, somos hermanas y hermanos, y Venezuela reconoce que su presidente, esté donde esté, es un héroe. Para mí, ahora es cuando viene la Venezuela y nuestra revolución seguirá adelante”, dijo Samaga Monzón.
“Sentí cuando la bomba explotó y se fue la luz; desperté a mi hija y, para calmarla, le dije que estábamos en un juego. Es un sentimiento inexplicable no saber si caerá otra bomba”, cuenta Elena Muñoz. “Muchos vecinos se fueron; yo al día siguiente salí en taxi y vi un camión lleno de personas muertas. Fue horrible”.
Eusenis Fernández, del movimiento nacional de Madres Cuidadoras de Personas con Discapacidad, logró llevar a su hija a la casa de su hermana y regresar a la comunidad de Forte Tiuna. Dijo que su hermana estaba indignada y preguntó por qué debía volver. “Nosotras, como lideresas, tenemos un compromiso revolucionario con nuestras comunidades y no podemos abandonar la lucha”, respondió.
“Estos relatos revelan que este pueblo es valiente, solidario y está decidido a salir libre, soberano e independiente. Son testimonios que hablan desde adentro, porque así construimos la revolución bolivariana, poco a poco, sacrificando y soportando de todo”, afirmó la diputada Desirée Santos Amaral, del PSUV. “El imperio no soporta que los pueblos sean libres, que sueñen, que quieran ser independientes. Nuestra herencia es muy grande y la recibimos de nuestros libertadores y libertadoras. Por eso, no podemos renunciar a esta independencia, a esta soberanía y a esta patria. Jamás lo haremos y no nos rendiremos. Secuestraron a nuestros líderes, pero poco después ya había otra mujer, valiente, asumiendo el control y exigiendo: ‘dennos prueba de vida’. Díganme si eso no es valentía.”
8 de marzo: plan de acción, carta de Maduro y consultas comunales
El domingo 8 de marzo, Día Internacional de Lucha de las Mujeres, comenzó con la presentación y discusión del plan de acción de la campaña internacional por la libertad de Cilia Flores. Enseguida, el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente, llevó una carta de su padre dirigida a todas las mujeres, destacando su importancia en el proceso de la revolución bolivariana y en las consultas comunales. Maduro Guerra recordó que el proceso bolivariano no comenzó con Chávez, sino hace más de 500 años, con la resistencia a la colonización por parte de los pueblos indígenas y de las personas africanas esclavizadas.
Durante la tarde del 8 de marzo, acompañamos el proceso de consulta en la Comuna Socialista El Despertar del Onoto, que cuenta con 15.860 habitantes y 5.190 familias, organizada en 13 consejos comunales. Cada comuna elige siete proyectos prioritarios, entre los cuales los dos más votados reciben financiamiento para su ejecución inmediata, en muchos casos con la participación directa de la población. Los proyectos que no son seleccionados pueden volver a presentarse en consultas posteriores.
El 8 de marzo concluyó con una visita al Paseo de las Heroínas de la Patria, en Caracas, un monumento inaugurado el 8 de marzo de 2025 que rinde homenaje a 12 mujeres fundamentales en la independencia venezolana y latinoamericana: Apacuana, Luisa Cáceres de Arismendi, Cecilia Mujica, Eulalia Buroz, Josefa Camejo, Marta Cumbalé, Josefa Joaquina Sánchez, Barbarita de la Torre, Juana Ramírez “La Avanzadora”, Ana María Campos, Manuela Sáenz y Bartolina Sisa.
Solidaridad internacional
“Aquí recordamos que hablar de nuestros dolores es importante, pero hablar de nuestra esperanza es fundamental para seguir adelante”, afirmó Estefane Silva, de la MMM de Brasil. “El proyecto del imperialismo estadounidense es debilitarnos, destruirnos y dividirnos, pero nuestra respuesta es la unidad, la solidaridad internacional. Tenemos una gran admiración por la revolución bolivariana porque desde el inicio la lucha de las mujeres estuvo en el centro. Aprendimos con la compañera Nalu Faria que no hay socialismo sin feminismo”. Estefane afirmó el compromiso histórico de defender la revolución venezolana “hasta que caiga el imperio estadounidense”.
“Fue mi primera vez como brigadista internacional por la paz y fue muy importante. Personalmente, no conocía Venezuela y la experiencia me permitió tener otra mirada: conocí la dignidad y el patriotismo del pueblo venezolano y eso transformó mi comprensión”, relata la argentina Nadia Trinchero. “Para nosotras en Argentina, donde tenemos un neofascista en el poder, fue muy importante llenarnos de estos valores para poder continuar la lucha con cada vez más fuerza”.
“Muchas salvadoreñas nos identificamos con la situación que está viviendo Venezuela y otros países del mundo”, cuenta Estela Hernández, de la MMM de El Salvador. Según ella, “las brigadas pueden ser una causa regional, no aislada. Es profundamente humanizador encontrarnos, convivir con otras mujeres, pensar distinto, sentir que estamos haciendo algo para cambiar la narrativa, vivir esa energía, las consignas, las marchas y las luchas que fortalecieron nuestros conocimientos en las distintas trincheras de lucha”.
“Ante la inacción, el silencio e incluso los aplausos que recibió el bombardeo de Caracas por parte de gobiernos de todo el continente, nada fue más reconfortante que el abrazo de las hermanas que participaron en el primer encuentro de la Brigada”, relata la venezolana Alejandra Laprea, representante de las Américas en el Comité Internacional de la MMM. “Para nosotras, es muy importante saber que no estamos solas, que contamos con el apoyo del internacionalismo fraterno y feminista”.
Y agrega: “ahora, de regreso a sus países, esta delegación tiene la responsabilidad de sumar más mujeres a la brigada, amplificar las voces de las mujeres que conocieron en Caracas, romper el silencio de los medios y decirle al mundo que liberen a Cilia Flores y a Nicolás Maduro, para poner fin a la agresión y a las amenazas militares contra Venezuela, para terminar con los bloqueos y las guerras económicas contra Cuba y Venezuela, y afirmar que el Caribe y nuestra América son territorios para la construcción de la verdadera paz”.
Alessandra Ceregatti y Estefane Silva son militantes de la Marcha Mundial de las Mujeres en Brasil.
